Un estudio publicado en Communications Earth & Environment detectó que una masa de agua cálida del Océano Austral se ha desplazado hacia el continente antártico durante las últimas dos décadas. Marcelo Leppe, coordinador de la mesa Antártica de Proyecta Chile 2050, advierte que este fenómeno podría acelerar el derretimiento de hielos, alterar ecosistemas marinos y afectar zonas costeras clave para la infraestructura y la productividad del país.

Un estudio publicado en la revista Communications, Earth & Environment demostró que en las últimas dos décadas una masa de agua cálida se ha expandido hacia la Antártica, lo que afecta a sus plataformas de hielo marítimo, amenazando con los ecosistemas marinos y el aumento en el nivel del mar.

La investigación, liderada por científicos de la Universidad de Cambridge y la Universidad de California, analizó mediciones de largo plazo recopiladas por buques de investigación y datos del programa Argo, que monitorea el océano mediante flotadores autónomos. A partir de esa información, los autores observaron una redistribución hacia el polo del agua profunda circumpolar, una masa de agua naturalmente más cálida que circula en el Océano Austral.

La publicación señaló que este desplazamiento tendrá “implicaciones para el derretimiento basal de las plataformas de hielo y el aumento del nivel del mar”. Desde 1993, el nivel medio global del mar ha subido cerca de 10 centímetros, según datos de la NASA, y su ritmo de aumento se ha acelerado en las últimas décadas.

El académico de la Universidad Mayor y coordinador de la mesa Antártica de Proyecta Chile 2050, Marcelo Leppe, explicó que en la Antártica existen dos tipos de hielo: el marino, que crece todos los inviernos, y el continental, que son los glaciares de montaña que van desde los valles hasta la costa. El hielo marino ayuda a contener el deslizamiento de los glaciares hacia el mar y cuando desaparece se acelera el derretimiento del hielo continental.

Según Leppe, la pérdida de hielo marino puede favorecer condiciones que aceleran el desplazamiento del hielo continental hacia el océano. “Podemos imaginar lo que ocurriría con un aumento de 20 centímetros del nivel del mar”, advierte. En ese escenario, agrega, se ponen en riesgo ecosistemas, humedales costeros e infraestructura clave para el país.

“Un 80% de nuestra actividad productiva depende de los puertos y de las zonas costeras”, señaló el ex director del Instituto Antártico chileno, quien enfatizó que el aumento del nivel del mar no es un problema lejano para Chile, sino una amenaza directa para la planificación territorial, la infraestructura portuaria y la vida de las comunidades costeras.

Asimismo, indicó que el derretimiento del hielo aporta agua dulce que ayuda a bajar la salinidad del agua densa en la zona costera, lo que produce una interacción con las corrientes marinas como la corriente circumpolar antártica. Esta tiene influencia en océanos de todo el mundo, subiendo hasta el norte del planeta y generando fenómenos como la floración de los cerezos a mediados de abril en Japón.

Los autores del estudio comentaron que más del 90% del exceso de calor derivado del calentamiento global es absorbido por los océanos, siendo el Austral el que más recibe. Además, este océano desempeña un papel importante en el almacenamiento de carbono.

Marcelo Leppe explicó que en el hielo marino antártico se producen microalgas, las cuales capturan el CO2 de la atmósfera, estas son consumidas por el krill y cuando producen sus fecas, estas se van hacia el fondo del mar llevando consigo el carbono, el cual queda capturado en fondo del océanos por hasta mil años, lo que ayuda a descarbonizar el planeta. “Lo que está ocurriendo es que al disminuir el hielo marino, disminuye también la producción de microalgas, y al disminuir estas, por lo tanto disminuye la población de krill”.

Ahora los modelos científicos indican que se formará menos agua fría y densa alrededor de la Antártica, “lo que permitirá que las aguas profundas circumpolares más cálidas se acerquen al continente y llenen el vacío”.

El académico de la Universidad Mayor expresó que “tenemos que dejar de pensar en que el cambio climático es una creencia o un artículo de fe. Es una realidad que está ocurriendo, no viene para el futuro, está ocurriendo ahora ya y es provocado por el comportamiento de nuestra especie sobre el planeta. Las decisiones que tomemos en adelante también van a afectar este devenir”.

Revisa la charla completa de Marcelo Leppe en Congreso Futuro 2024 sobre “Gobernanza colaborativa de la Antártica” en nuestro canal de YouTube.