La Química Ambiental y estudiante de doctorado en Ciencia e Ingeniería de Materiales en la Universidad de Concepción, Francisca Aranda, investiga una solución para la contaminación hídrica, que afecta a millones de personas en el mundo.
A nivel mundial, el 44% de las aguas residuales domésticas no se tratan adecuadamente, según estimaciones de la OMS, lo que afecta a la salud humana y los ecosistemas. Desde la Región del Biobío, la estudiante de doctorado en Ciencia e Ingeniería de Materiales en la Universidad de Concepción, Francisca Aranda, investiga una solución para descontaminar el agua utilizando biopolímeros.
La científica plantea que la contaminación del agua es un problema mundial que afecta a toda la sociedad y que, si no se aborda de forma urgente, se intensificará pronto. “En todo el mundo se generan descargas de aguas que están contaminadas: residuos industriales, residuos agrícolas que tienen pesticidas, fertilizantes o incluso el exceso de nutrientes que terminan en el suelo y afectan a las napas subterráneas. También, contaminantes emergentes, en lo que trabajo yo particularmente, que son fármacos, antibióticos y metales pesados”, explicó.
En ese escenario, un desafío a nivel mundial, y que también tenemos en Chile, es la falta de normativas respecto a ciertos tipos de contaminantes: “(La legislación) suele llegar solamente hasta los agentes microbianos. Pero dependiendo de la región y de la localidad, el agua que consumimos puede tener también contaminantes como fármacos, microplásticos, metales pesados. Eso pone en riesgo la calidad del agua para humanos y animales”.
Ante este problema, la científica trabaja para dar una solución diseñando y desarrollando materiales avanzados basados principalmente en biopolímeros. Estos son residuos industriales que originalmente no tienen valor agregado, pero que gracias al trabajo de Aranda terminan siendo útiles.
Ella combina distintas propiedades químicas y tecnológicas, incluida nanotecnología, para que estos materiales “atrapen” o eliminen contaminantes específicos del agua. Después prueba en laboratorio cómo funcionan, para entender bien qué tan efectivos son y por qué. “La idea es lograr un resultado que sea innovador y escalable para que tenga un impacto tanto a nivel tecnológico, ambiental y social”, señaló.
Francisca Aranda busca presentar a fines de año este proyecto como su tesis de doctorado y poder postularlo a instancias que puedan someterlo a pruebas piloto para poder escalarlo. Además de este proyecto, durante su pregrado trabajó en un material polimérico de tipo hidrogel que puede ser usado en el sector agrícola y que sirve para mantener controlada la humedad del ambiente, liberando a su vez nutrientes para las plantas, evitando que estos se vayan a las napas subterráneas.
Desde niña quiso ser científica
Recientemente, Francisca Aranda fue destacada por el programa CAS Future Leaders de la American Chemical Society entre los 100 líderes científicos del mundo. En conversación con Congreso Futuro, relató cómo comenzó su interés por la ciencia: las caricaturas.
“Creo que todo comenzó con las caricaturas. Me gustaba mucho Cartoon Network: El laboratorio de Dexter, Jimmy Neutron, las típicas de niños que eran científicos. Entonces, cuando era niña y veía eso, pensaba: yo también quiero ser así, quiero tener un laboratorio”, recuerda Aranda.
En su infancia se caracterizaba por su curiosidad. Hacía experimentos con cosas que encontraba en su casa, también desarmaba artefactos como el teléfono o la licuadora, ya que quería saber cómo funcionaban. “Siempre fui muy curiosa y afortunadamente mi mamá siempre me apoyó hasta el día de hoy y fue alimentando esa curiosidad”, señala.
A medida que crecía, su curiosidad también aumentó. Se hacía preguntas cada vez más complejas. En el colegio se unió a talleres como el de robótica. “Desde niña, sin saberlo, quería ser científica y fue en este momento que me encontré con el tema ambiental, entonces veía que habían problemáticas a nivel mundial, no solamente local, y surgió esta necesidad de hacer una carrera científica, vinculada con lo ambiental”, cuenta la investigadora.
Su trayectoria no estuvo exenta de dificultades, pero con convicción logró dedicarse a su sueño. “Si tú quieres hacer algo, hay que hacerlo bien, sea como sea. El origen o el contexto pueden influir, a veces poner más obstáculos, pero no definen hasta dónde puedes llegar. Lo que realmente marca la diferencia es la calidad con la que haces tu trabajo. Y si el camino es más exigente, se asume y se recorre”, destaca.
Aún así, Aranda recalca en la necesidad de descentralizar la educación, ya que, señaló, muchos estudiantes deben viajar desde las regiones hacia la capital o ciudades más grandes para poder realizar sus investigaciones y poder desarrollarse en sus áreas.
Líder mundial científica
Un tutor de Francisca Aranda fue el que vió la oportunidad de postular a ser reconocida por el programa CAS Future Leaders de la American Chemical Society. Cuando Francisca recibió el mensaje de que había sido reconocida entre los 100 jóvenes líderes científicos del mundo le contó a su mamá, que es con quien vive. “Me dijo ‘pero cómo, ¿del mundo?’, y yo le dije ‘sí, del mundo’, quedamos casi en shock, yo no lo podía creer”.
En 2025 tuvo la oportunidad de viajar a Suiza para participar en una conferencia que reunía a integrantes de la industria y la academia. Tras conversar con ellos le presentaron la idea de incluirse en la Royal Society of Chemistry, que es considerada una de las comunidades científicas más relevantes del mundo. Fue aceptada y actualmente figura como Estudiante Miembro.
La científica se refirió al rol que las mujeres han cumplido en la ciencia, pero enfatizando en lo desplazadas que han sido históricamente. “Las mujeres han desempeñado un papel fundamental en el avance de la ciencia, aunque claro, muchas veces fueron invisibilizadas y subestimadas”. En ese sentido, hizo un llamado “para que más niñas participen de esto. Todos ocupamos la ciencia de alguna forma, por lo tanto todos tenemos que ser partícipes de ese progreso científico, todos nos beneficiamos”.
