Expuso en Congreso Futuro 2023 el descubrimiento de una ictiosauria preñada en el glaciar Tyndall. Con una trayectoria que cruza formación en el extranjero, trabajo en condiciones extremas y un enfoque que conecta investigación con territorio, Judith Pardo relató su vínculo de más de dos décadas con los ictiosaurios, reptiles marinos que habitaron la Patagonia hace 90 millones de años. 

En el extremo sur del país, en el borde del glaciar Tyndall en la Región de Magallanes, un conjunto de fósiles expuestos por el retroceso del hielo ha transformado a la zona en uno de los principales sitios del mundo para el estudio de ictiosaurios. En ese contexto, la paleontóloga Judith Pardo lidera excavaciones que han permitido recuperar casi un centenar de ejemplares, varios de ellos en estado de conservación excepcional, incluyendo uno de los registros más completos hallados en Chile.

Sobre el escenario, Pardo levanta un peluche con forma de ictiosaurio para explicar cómo eran estos reptiles marinos. “Y yo, como soy tan buena onda, les traje un ictiosaurio”, comentó. 

El ejemplar corresponde a una hembra, bautizada como “Fiona”, con al menos dos embriones en su interior, lo que confirma que estos reptiles marinos parían crías vivas en el agua hace entre 129 y 139 millones de años. El hallazgo se realizó en los campos de hielo sur, dentro del Parque Nacional Torres del Paine, uno de los destinos naturales más reconocidos del mundo, en un sector donde el retroceso glaciar deja al descubierto superficies rocosas con restos fósiles. “Íbamos caminando por la roca y encontramos ictiosaurios. Hay muchos. Cualquiera que vaya puede encontrarlos”, señaló Pardo durante su exposición

Ante la falta de desarrollo de la paleontología en Chile en ese momento, decide continuar su formación en Alemania, donde realizó sus estudios de doctorado y postdoctorado en colaboración con museos e instituciones científicas. Sin embargo, regresa a Punta Arenas con el objetivo de desarrollar una línea de investigación local. Según explica, el camino se inicia prácticamente desde cero y en condiciones complejas, con limitaciones de financiamiento y altos costos logísticos en la región .

El trabajo en terreno exige trasladar maquinaria pesada en helicóptero, enfrentar tormentas de nieve y operar sin refugios permanentes. La excavación del ejemplar, al que el equipo denomina “Fiona”, implicó dividir el fósil en cinco bloques de cerca de 200 kilos cada uno para su traslado y posterior estudio .

La campaña también marcó un cambio en la composición de los equipos científicos en la zona. Se trata de la primera expedición organizada, liderada y ejecutada completamente por mujeres, en un campo históricamente dominado por hombres. Más allá del hallazgo, Pardo impulsa una línea de trabajo orientada a vincular la investigación con la comunidad. 

El fósil fue trasladado a Punta Arenas, donde se exhibe mientras continúa su preparación, y se desarrollan talleres y actividades con escuelas y organizaciones locales. Más de 600 personas han visitado el ejemplar, aún en proceso .

Para la investigadora, este enfoque forma parte central del proyecto. “Sólo a través de la educación y de la conexión de los científicos con la comunidad podremos llegar a transmitir y transferir los conocimientos”, afirmó .

La iniciativa, financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y desarrollada en colaboración con instituciones chilenas y alemanas, busca consolidar capacidades en Magallanes para que el proceso completo, desde la excavación hasta la exhibición, se realice con equipos locales. En ese cruce entre ciencia, territorio y comunidad, Pardo sitúa el sentido de su trabajo.Revive la charla “La necesidad de conservarlo todo“ de Judith Pardo en Congreso Futuro 2023 en: https://www.youtube.com/watch?v=oOtvLeCTmhg